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Aprender sirviendo, servir aprendiendo - Entrevista con Patrick Mwania
28 julio 2026
¿Y si las universidades fueran evaluadas no solo por el conocimiento que producen, sino también por su capacidad para transformar la sociedad? En Service Learning in Africa, Patrick Mwania invita a repensar la educación superior a la luz del compromiso comunitario, las filosofías africanas y el pensamiento educativo católico. En esta entrevista explica por qué el Service Learning es mucho más que una metodología pedagógica: es una visión de la educación basada en la responsabilidad, la dignidad y la esperanza.
Su libro sostiene que las universidades deben convertirse en agentes de transformación social. ¿Por qué es especialmente importante en África hoy?
África es un continente de un potencial extraordinario, pero también enfrenta importantes desafíos sociales, económicos y medioambientales. Las universidades no pueden permanecer al margen de estas realidades. Forman a los futuros líderes, docentes, ingenieros, profesionales de la salud, teólogos y responsables públicos. Si la educación superior se limita a transmitir conocimientos teóricos, deja de cumplir una parte esencial de su misión. Las universidades deben ayudar a los estudiantes a comprender la sociedad desde dentro y prepararlos para contribuir activamente a su desarrollo.
Muchos lectores asocian el Service Learning con el voluntariado. ¿Cuál es la diferencia?
Probablemente sea el malentendido más frecuente. El voluntariado es muy valioso, pero el Service Learning es algo diferente. Se trata de un enfoque pedagógico en el que el compromiso con la comunidad está plenamente integrado en el currículo académico. Los estudiantes no se limitan a realizar actividades de servicio; relacionan esas experiencias con su disciplina mediante una reflexión estructurada. La comunidad no es simplemente beneficiaria, sino un verdadero socio educativo. Los estudiantes aprenden de la comunidad, y la comunidad también aprende de ellos.
Uno de los aspectos más originales de su libro es su perspectiva africana. ¿Por qué era esencial?
Con demasiada frecuencia se importan modelos educativos sin tener en cuenta las tradiciones intelectuales locales. Quería demostrar que África ya posee ricas filosofías educativas que armonizan profundamente con los principios del Service Learning. El concepto de Ubuntu, por ejemplo, nos recuerda que nuestra humanidad se realiza a través de las relaciones con los demás. Existen muchas otras tradiciones similares en todo el continente. Más que importar un modelo externo, considero que el Service Learning puede entenderse como una expresión contemporánea de valores profundamente arraigados en las sociedades africanas.
También aborda la cuestión de la descolonización de la educación superior. ¿Cómo contribuye el Service Learning a ese proceso?
La descolonización no consiste únicamente en modificar los planes de estudio o las estructuras institucionales. También implica transformar las relaciones. Los modelos académicos tradicionales suelen situar a la universidad como experta y a las comunidades como simples receptoras del conocimiento. El Service Learning cuestiona esa jerarquía al reconocer a las comunidades como auténticas coproductoras del conocimiento. La experiencia local, los saberes indígenas y las tradiciones culturales pasan a ser fuentes legítimas de aprendizaje. Esto transforma tanto el proceso educativo como la propia manera de producir conocimiento.
La reflexión ocupa un lugar central en su libro. ¿Por qué es tan importante?
La experiencia, por sí sola, no genera automáticamente aprendizaje. Los estudiantes pueden participar en proyectos extraordinarios sin comprender plenamente lo que han vivido. La reflexión les permite conectar la experiencia con la teoría, cuestionar sus propios supuestos y comprender mejor las realidades sociales. Es a través de este proceso reflexivo como las competencias técnicas se convierten gradualmente en responsabilidad ética y, con frecuencia, en una auténtica transformación personal.
Concede una importancia especial a las universidades católicas. ¿Qué aportación específica pueden hacer?
Las universidades católicas cuentan con una base especialmente sólida para desarrollar el Service Learning, porque la Doctrina Social de la Iglesia pone el acento en la dignidad humana, la solidaridad, el bien común, la subsidiariedad y el cuidado de la creación. El Service Learning ofrece una manera concreta de vivir estos principios. Los estudiantes no solo estudian la justicia social, sino que la experimentan directamente. La formación académica, el crecimiento espiritual y el compromiso con la comunidad se enriquecen mutuamente.
¿Ha influido su experiencia como Vicecanciller de Tangaza University en la elaboración de este libro?
Sin duda. Este libro nunca fue un ejercicio puramente teórico. Los años dedicados al gobierno universitario me permitieron conocer tanto las oportunidades como las dificultades prácticas de implantar el Service Learning. He visto iniciativas extraordinarias alcanzar grandes resultados, pero también he conocido los obstáculos institucionales a los que deben enfrentarse. Esa experiencia me convenció de que este enfoque requiere un compromiso a todos los niveles: formación del profesorado, diseño curricular, gobernanza universitaria y alianzas duraderas con las comunidades.
También habla de las tecnologías digitales y de la inteligencia artificial. ¿Qué papel pueden desempeñar en el Service Learning?
Las tecnologías ofrecen oportunidades extraordinarias, especialmente para facilitar la colaboración a distancia y apoyar la reflexión mediante herramientas digitales. La inteligencia artificial también puede contribuir al aprendizaje y a la investigación. Sin embargo, la tecnología nunca debe sustituir el encuentro humano. El Service Learning se fundamenta, ante todo, en la relación. Las herramientas digitales deben fortalecer el diálogo y la participación, no reducir la educación a una cuestión de eficiencia técnica. La dignidad humana y la responsabilidad ética deben seguir siendo el centro del proyecto educativo.
¿A quién va dirigido principalmente este libro?
Pensé, en primer lugar, en los responsables universitarios, docentes, investigadores y estudiantes de posgrado. Pero espero que también resulte útil para responsables políticos, instituciones eclesiales y profesionales del desarrollo. El Service Learning no pertenece a una sola disciplina. Tanto si se trabaja en educación, teología, ingeniería, ciencias de la salud o ciencias sociales, la pregunta sigue siendo la misma: ¿cómo poner realmente el conocimiento al servicio de la sociedad?
¿Qué le gustaría que los lectores recordaran al cerrar el libro?
Me gustaría que recordaran que la educación alcanza su plenitud cuando transforma tanto a quien aprende como a la comunidad en la que participa. Las universidades deben aspirar a la excelencia académica, por supuesto, pero esa excelencia es incompleta si permanece desconectada de las realidades humanas. El conocimiento adquiere su verdadero significado cuando genera responsabilidad, solidaridad y esperanza. Esa es, en definitiva, la visión de Service Learning in Africa: una educación al servicio de la sociedad, haciendo de la propia sociedad un lugar de aprendizaje.
Este libro está disponible en inglés.
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