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Noticia

[Rostros de Domuni] Francesco Lazzari

29 abril 2026

[EPISODIO 13] – Francesco Lazzari
El estudio como luz para profundizar la fe e interpretar el mundo

Educador que trabaja con personas con discapacidad intelectual, Francesco Lazzari vive en Senna Comasco, Italia. De lengua materna italiana, tras haber obtenido varios Másteres en Artes (Master of Arts) en inglés en Domuni, actualmente continúa sus estudios con un Máster en Artes (primer año) en Teología Bíblica en italiano.

Un itinerario de vida y de fe plenamente asumido

A nivel personal, los elementos esenciales que me definen son los siguientes: tengo 60 años, estoy casado desde hace 32 años, tengo tres hijos, trabajo como educador con personas con discapacidad intelectual y soy católico.

Mi trayectoria académica es bastante extensa. Retomé mis estudios alrededor de los 35 años, después de mi formación como educador, y no los he interrumpido desde entonces. Mi objetivo fundamental siempre ha sido profundizar en los contenidos de mi fe y disponer de criterios para interpretar la realidad que me rodea a la luz de la fe de la Iglesia.

Antes de Domuni, cursé diversas formaciones: un Magisterio en Ciencias Religiosas, seguido de una licenciatura y un máster especializado en este ámbito. También realicé un máster a distancia en historia del pensamiento teológico, así como otro en teología, filosofía y ciencias de las religiones.

Posteriormente, descubrí Domuni Universitas: allí obtuve un Máster en Teología con especialización en Teología Moral y un Máster en Filosofía en inglés, y actualmente estoy matriculado en un Máster en Teología Bíblica en italiano.

Elegir Domuni: una evidencia práctica e intelectual

Elegí Domuni Universitas principalmente por su formato completamente en línea y su gran flexibilidad, que me permiten conciliar mis estudios con horarios laborales muy irregulares. Asimismo, pude organizar mi itinerario académico en un tiempo adaptado a mi situación, distribuyendo un año académico en dos años.

La razón decisiva sigue siendo la posibilidad de construir un plan de estudios personalizado, que me ha permitido profundizar, de manera estructurada y acompañada, en los temas que más me interesan.

Estudiar mientras se trabaja: entre entusiasmo y constancia

Si tuviera que resumir mi experiencia, destacaría dos elementos:

entusiasmo y constancia.

El entusiasmo nace de la posibilidad de estudiar materias que me importan profundamente. Es una verdadera fuente de alegría. Sin embargo, también es necesaria la constancia, ya que entre el trabajo y la familia, aunque la motivación sea central, se requiere una disciplina regular para avanzar en los estudios.

Estoy muy satisfecho con mi recorrido académico. Me siento motivado, los contenidos son interesantes y he podido construir un plan de estudios verdaderamente adaptado a mis necesidades e intereses.

Con el tiempo, observo que mis conocimientos no solo se profundizan, sino que también se amplían, lo que me permite tener una visión más global de las grandes cuestiones teológicas. Hoy, gracias al Máster en Teología Bíblica, me he acercado a la Biblia de manera más sistemática. Esto constituye para mí una auténtica fuente de alegría.

El tiempo de la investigación: una experiencia fundacional

Si tuviera que identificar un momento particularmente importante en mis estudios, señalaría la elaboración de mis trabajos de fin de máster. Se trata de un tiempo esencial de profundización, de diálogo constante con los directores de tesis y de descubrimiento progresivo.

Se parte de un tema conocido de manera general y se profundiza paso a paso, descubriendo nuevas dimensiones. Finalmente, se desarrolla un fuerte vínculo con el tema elegido. Lo que más he valorado ha sido este tiempo dedicado a la investigación, el estudio y la redacción académica.

En este proceso, no encontré a una persona física, sino a un gran teólogo: Santo Tomás de Aquino.

Trabajé sobre su pensamiento a través de mis tesis, especialmente en torno a la ley natural y las virtudes. Esto me permitió adentrarme profundamente en su obra y descubrir un universo intelectual de gran riqueza.

Encontré en él un modo de pensamiento estructurado, un diálogo constante con las fuentes y una notable apertura intelectual. Hoy puedo afirmar que este encuentro ha influido profundamente en mi trayectoria.

Proyectos futuros siempre orientados al estudio

Tengo dos grandes aspiraciones para el futuro.

La primera sería, cuando mi situación profesional lo permita, asistir a una facultad de teología de manera presencial y continuar mis estudios. Se trata de un objetivo que mantengo desde hace mucho tiempo.

La segunda está vinculada a nuevos centros de interés, en particular la islamología, que considero muy interesante y actual.

Paralelamente, deseo seguir poniendo las competencias adquiridas al servicio de mi comunidad local y, si es posible, de mi diócesis.

Una formación altamente recomendable

Recomiendo Domuni Universitas sin ninguna duda, especialmente a quienes trabajan y no pueden seguir un itinerario universitario tradicional.

Su flexibilidad, la posibilidad de construir un itinerario académico personalizado, la calidad de los cursos y la organización de los estudios constituyen grandes ventajas.

Por supuesto, requiere motivación y disciplina, pero para quienes desean profundizar sus conocimientos conciliando vida profesional y familiar, es una excelente opción académica.