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UN AMIGO EXTRAORDINARIO (A Beautiful Day in the Neighborhood, USA 2019, 108 min)

UN AMIGO EXTRAORDINARIO 
(A Beautiful Day in the Neighborhood, USA 2019, 108 min) 24 de Septiembre de 2020

Esta película fue la última en estrenarse de las producciones con alguna nominación a premio gordo en los pasados Oscar y en otros premios, pero no se le concedieron al mejor secundario para Tom Hanks. Perjudicada además por los meses de confinamiento por la COVID-19 y por ello acaba de ser estrenada en España.

Inspirada en algunos hechos reales, parecería centrarse en Fred Rogers al que un artículo del periodista Lloyd Vogel, intentaba desmentir la luz y bondad que transmitía en sus programas televisivos. Este periodista es realmente el personaje que tiene un arco argumental claro, pues A beautiful day in the neighborhood trata de las heridas y los resentimientos de su pasado a través del prisma de las relaciones paternofiliales. El conflicto de Lloyd se deriva de su relación con su padre y se extiende a las inseguridades que eso le provoca. No sabe (o no puede) ser un buen padre, porque no es capaz de reconciliarse con el suyo.

            Pero ¡que nadie se confunda! No estamos ante un biopic ni de Rogers ni de Vogel. El guión, tan original como inteligente, parte del funcionamiento del tierno programa en la televisión estadounidense Mister Roger's neighborhood del primero, para contarnos una historia de relaciones humanas. El programa tenía una dinámica simple y educativa de la mano del amable Fred. Pues bien, parece que estamos ante uno de sus capítulos, maquetas y estructura incluida. Así, los espectadores, podemos disfrutar de una historia ficticia, pero como está relatada desde un programa real, nos sirve para conocer al famoso presentador y cómo llevaba a cabo su programa. Original idea, así como el vernos dentro del programa y conocerlo para los que desconocíamos su existencia.                  
          El relato se centra, como ya he indicado, en la figura de Lloyd Vogel (Matthew Rhys), un cínico periodista de amplia reputación, casado y que ha sido recientemente padre de familia, que en la boda de su hermana termina a los golpes con su padre (Chris Cooper), con quien no se veía desde varios años atrás y con quien mantenía una nula relación. Pero cuando su jefa en la revista Esquire le pide escribir un perfil sobre el presentador infantil Fred Rogers (Tom Hanks), su mirada respecto a su vida y su entorno familiar empezarán a cambiar.                                 
            Rogers es un personaje peculiar, un tipo amable y bondadoso, de ese tipo de personas que ven siempre el lado positivo de las cosas. La directora Marielle Heller parte de la estética de sus programas televisivos, introduciéndonos en ese particular mundo y de ahí nos lleva a conocer la historia del periodista con el retorno a la realidad, algo que resulta a veces confuso pero que no impide el disfrute de la trama ni su entendimiento, dejando de lado lo que las típicas películas biográficas hacen al recorrer los momentos más importantes en la vida de su personaje, sino que la decisión de los guionistas recae en mostrar el efecto de una persona como Rogers en la familia de Lloyd, pudiendo así el espectador tener una mirada mucho más profunda del personaje en cuestión. La directora intenta escapar tanto de la mera santificación de Fred Rogers como del exceso de sentimentalismo. Algunos lo llamarán esto último en vez de emotividad, pero creo que huye de ello, siendo sincera, sencilla y honesta en todo momento.

           Por todo ello este es un extraño, aunque un poco irregular film pues pierde un poco de fuelle en algunas partes, con el que Marielle Heller ha decidido homenajear a la figura de Fred Rogers, educador norteamericano que presentó durante décadas el programa de televisión infantil Mister Rogers' Neighborhood (o el vecindario de Mister Rogers), programa explicativo, simple y tierno que parecer ser hizo más por los niños que cualquier psicólogo infantil. Fred Rogers es un icono de la televisión norteamericana, una de sus figuras más queridas. El público que creció con él (que son millones y millones, dado que su programa se emitió desde 1968 hasta 2001) lo adora. En su programa trataba algunos temas difíciles como la guerra, el dolor, la ira, los sentimientos, la muerte, etc., teniendo como fin educar a los niños, enseñarles, mostrarles la realidad y hacerles más independientes. La actitud tan bondadosa, tan optimista y tan inspiradora que desprende Rogers puede empalagar un poco. Se nota que los guionistas lo aman y se sienten conmovidos por él, y por ello lo representan casi como una figura mística, casi celestial, mencionando muy de pasada que también tenía aspectos más obscuros.

            Esta película no destaca por una increíble fotografía, ni grandes movimientos de cámaras (exceptuando algún que otro plano secuencia que queda bien estéticamente, pero sin ir más allá) ni originales puntos de vista. La raíz y la clave es la historia que tiene. Una historia simple, sin grandes giros de guión, que además resulta predecible. A pesar de eso, es una historia bien contada, fresca, ligera. Solo hay que ver cómo el programa de televisión se dirige en parte a los espectadores que lo estamos viendo, o esa escena del minuto de silencio en el bar, en la que Tom Hanks deja de mirar al protagonista para mirar a la cámara, es decir a nosotros para que reflexionemos.

            El personaje de Rodgers le va que ni pintado, como le hubiera ido a James Stewart, a Tom Hanks. Pero la gran revelación es el soberbio Matthew Rhys, actorazo de gesto sutil e imponente turbación (aconsejo verlo también en Perry Mason, reciente serie de TV). En cuanto a Chris Cooper, funciona y siempre es agradable tenerlo en una película porque es un actor estupendo.

           Un amigo extraordinario -¿porqué en España la han titulado así cuando su original se podría traducir: Un precioso día en el vecindario?- es una historia que llega a los corazones y hace reflexionar. Verla es dedicarnos tiempo a nosotros, a reflexionar sobre lo que hacemos bien y lo que podríamos hacer mejor. Su función no es darnos las claves para la vida, ese trabajo es nuestro. Pondrá su semilla, la cual debemos cultivar con una amplia reflexión, y con el tiempo germinará y quizás logremos ser capaces de disfrutar más de las cosas importantes y dejar a un lado las que son prescindibles.

          En síntesis, si se entra en ella, cosa que cuesta en los primeros minutos, se pasa un buen rato.

         Por otra parte, Fred Rogers abogó por educar a los niños con paciencia y comprensión en los valores más nobles posibles. Era otra televisión, pero también otra realidad social. Hoy por lo menos en España, su programa hubiera sido cesado al mes, tras ser carne de memes.



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