DOMUNI UNIVERSITAS

Day for Night

REESTRENO DE LA LEGENDARIA CINEMA PARADISO

REESTRENO DE LA LEGENDARIA CINEMA PARADISO 2 de Julio de 2020

Después de tanto tiempo enclaustrados, con acumulación de montones de películas que no han podido estrenarse sino algunas pocas en las plataformas varias, algunos cines de ciertas ciudades vuelven a abrir sus puertas pero imponiendo restricción de personal y guardando las distancias entre el enmascarado espectador. Una distribuidora de películas ha hecho una apuesta muy fuerte al reestrenar en 150 pantallas Cinema Paradiso, esperando que tras la agobiante travesía de la enclaustración, descubramos o revisitemos una película legendaria que supone un enamorado homenaje al cine.

Conozco a bastantes personas que guardan inolvidable recuerdo de ella, que renuevan su emoción cada vez que vuelven a verla, que siguen percibiendo la humedad en sus ojos ante el desenlace de la historia. Yo tampoco me sentí inmune al desparrame sentimental que provocaba cuando se estrenó en 1989 en España.

         En ella, un director de cine, que tiene inaplazables cuentas que ajustar con su pasado, regresa al pueblecito siciliano -en el que transcurrió su infancia, adolescencia y juventud- al enterarse de la muerte del hombre que proyectaba las películas en su único cine. Allí evocará con melancolía a las personas, recuerdos y sensaciones que marcaron esa parte fundamental de su existencia. Recordará el primer amor y también su relación con el bondadoso y protector señor que hacía posible en su cine el retrato y la transmisión de los mejores sueños de todos los asistentes.

       Reconozco haberme sentido conmovido con aquel enamorado chaval, que esperaba noche tras noche, bajo la lluvia y el frío que su amaba le diera desde el balcón de su casa la señal de que el abrasivo sentimiento era mutuo. Y el muy pensado final, con la exhibición de los besos cinematográficos que la censura del párroco había ocultado durante años, poseía capacidad para remover a los más frígidos. Todo ello acompañado por la poderosa música de Ennio Morricone. Y con la presencia de Philippe Noiret, uno de los actores más grandes del cine europeo.

         Pero así como hay películas que mantienen su fascinación o crecen aún más cada vez que retornas a ellas, hay otras que casi no se sostienen cuando las revisas. Con Cinema Paradiso me ocurre esto último. Descubrir su excesivo cálculo, sus mecanismos tramposos, su blandenguería, el resorte facilón para despertar emociones, su previsibilidad y por todo ello parecer artificial y todo muy calculado. Pero ¿qué película no los tiene? El cine que hizo después Giuseppe Tornatore incluso es más prescindible, llegando a irritar su afán por ser trascendente. Con una gloriosa excepción como fue La mejor oferta (2013), compleja, inteligente, turbadora y triste.

        Evidentemente Cinema Paradiso no ha cambiado, el problema es que el que ha cambiado -diríamos evolucionado en estos treinta y un años- en mis y nuestras sensibilidades cinematográficas hemos sido nosotros. Pero aplaudo esta reposición que pretende descubrirla a un nuevo público y que el antiguo sigamos manteniendo un cierto interés por ella.



« Más recientes Más antiguos »